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¿Cuántas placas solares necesita una casa? Cómo calcularlo con tu factura
No hay un número estándar de paneles por vivienda. Lo que hay es un método que cualquiera puede seguir con su factura de la luz y que explica por qué dos casas iguales pueden necesitar instalaciones muy distintas.
Por Paneles Solares Asturias · Publicado el
¿De qué depende el número de placas que necesita una casa?
De cuánta electricidad consumes y, sobre todo, de a qué horas. No depende de los metros del tejado ni de lo que gaste el vecino. El tejado pone el límite máximo; el consumo marca la cifra razonable. El método tiene cuatro pasos: leer el consumo anual, estimar cuánto se gasta de día, convertirlo en potencia y comprobar que cabe en la cubierta.
Paso 1: ¿dónde está en la factura el dato que importa?
El dato clave es el consumo anual en kWh, no el importe en euros ni la potencia contratada. Muchas facturas incluyen un gráfico o una tabla con el consumo de los últimos doce meses; si la tuya no lo trae, puedes descargarlo en el área de clientes de la comercializadora o de la distribuidora. También existe Datadis, la plataforma común de las distribuidoras, donde con un registro previo se consulta el consumo hora a hora.
Fíjate en tres cosas:
- El total del año, sumando los doce meses. Una sola factura engaña: la de enero y la de agosto pueden parecer de casas distintas.
- El reparto por periodos punta, llano y valle. El valle corresponde a la noche y al fin de semana, horas en que los paneles no producen o lo hacen poco.
- Los meses raros: una obra, una visita larga o un aparato estropeado pueden inflar un mes y distorsionar la media.
La potencia contratada, la que aparece en kW, solo dice cuántos aparatos puedes tener encendidos a la vez. Sirve para otras decisiones, no para calcular paneles.
Paso 2: ¿cuánta energía gastas mientras hay luz?
Es la pregunta que más cambia el resultado. Los paneles producen de día, y la energía que se consume en el momento es la que más vale, porque cada kWh propio es uno que no compras. La que sobra se vierte a la red y se compensa a un precio menor. Por eso no basta con saber cuánto gastas al año: hay que estimar qué parte coincide con las horas de sol.
Unos hábitos lo inclinan hacia el día: teletrabajo, personas jubiladas en casa, una bomba de calor que funciona por la mañana, el termo programado a mediodía. Otros lo llevan a la noche: una casa vacía de ocho a ocho, cenas con horno e inducción, el coche eléctrico cargando de madrugada. Con la curva horaria de Datadis se ve con precisión; sin ella, una conversación de diez minutos sobre la rutina de la casa da una aproximación bastante buena.
Paso 3: ¿cómo se pasa del consumo a potencia y a número de paneles?
Con dos divisiones. Primero, la energía que quieres cubrir al año entre lo que produce cada kWp instalado en tu ubicación: el resultado es la potencia de la instalación en kWp. Después, esa potencia entre la de cada panel que se vaya a usar: el resultado, redondeado, es el número de paneles.
La producción por kWp no es igual en todo el Principado. La costa, el interior y los valles mineros tienen nubosidad y horas de sol diferentes; en nuestra página de placas y paneles solares en Asturias damos los valores de referencia por zona. Además, la orientación y la inclinación de tu faldón y las sombras del entorno suben o bajan esa cifra, y por eso el cálculo serio se hace con tu ubicación exacta.
El inversor se elige después, acorde con la potencia de los paneles y con lo que pueda crecer la instalación. Si mañana quieres añadir más paneles o una batería, conviene que el inversor lo permita sin cambiarlo.
Paso 4: ¿cabe esa instalación en tu tejado?
No siempre. A la superficie del faldón hay que restar los márgenes de seguridad junto a los bordes y la cumbrera, las chimeneas, las ventanas de buhardilla, las antenas y las zonas con sombra. Muchas casas asturianas tienen cubiertas a cuatro aguas o con varios faldones pequeños, así que la superficie útil puede ser bastante menor que la que se ve desde la calle.
Cuando no cabe todo en el faldón sur, se reparte entre este y oeste: cada lado produce algo menos, pero la producción se alarga por la mañana y por la tarde, lo que a menudo encaja mejor con el consumo de una familia. El faldón norte casi nunca se usa. Si después de todo no cabe la potencia calculada, se instala la que cabe y se ajustan las expectativas.
¿Por qué no conviene llenar el tejado de paneles?
Porque pasado cierto punto cada panel nuevo produce sobre todo excedentes, y los excedentes valen menos que la energía que consumes. Una instalación sobredimensionada cuesta más y tarda más en pagarse, aunque produzca mucho. El tamaño razonable es el que cubre bien tu consumo de día y deja algo de margen, no el máximo que admite la cubierta.
La excepción es saber que tu consumo va a crecer pronto. Cambiar la caldera por aerotermia, comprar un coche eléctrico o pasar a cocina de inducción aumentan mucho la demanda. En ese caso tiene sentido dimensionar pensando en esa demanda o, al menos, dejar inversor y espacio preparados. En baterías y ampliaciones explicamos cómo crecer sin rehacer la instalación.
¿Qué errores son los más frecuentes al calcularlo?
- Calcular con una sola factura, normalmente la más alta del invierno.
- Usar la potencia contratada como si fuera el tamaño de la instalación.
- Olvidar las sombras de invierno, que en los valles recortan horas que en verano no se notan.
- Contar con que la batería lo arregla todo: ayuda a aprovechar excedentes, pero no convierte en rentable una instalación mal dimensionada.
- Comparar ofertas solo por el número de paneles, sin mirar la potencia total, la producción estimada ni el inversor.
Si prefieres que lo hagamos por ti, mándanos la factura y unas fotos del tejado: te devolvemos la potencia, el número de paneles y la producción estimada, sin compromiso. Puedes hacerte una idea antes con la calculadora de presupuesto, y si quieres saber qué pasa después del cálculo, en cómo se instalan placas solares en una vivienda, paso a paso contamos todo el recorrido hasta la legalización.